lunes, 14 de noviembre de 2011


HACIA UNA MEJOR CALIDAD DE NUESTRAS ESCUELAS

CAPITULO V. LA CALIDAD DEPENDE DE TODOS LOS QUE PARTICIPAN EN EL PROCESO

Un movimiento hacia una mejor calidad del proceso educativo requiere un involucramiento activo de todos los agentes implicados,  ya que ellos son los que causan la calidad; directivos y maestros tiene que compartir el propósito de mejorar la calidad, comprendiendo un cambio de actitud y estar dispuestos a modificar las mismas, congruentes con la decisión del cambio.

No basta con participar. Hay que hacerlo en equipo

En un trabajo en equipo se toman decisiones y se actúan sobre ellas, ya que todos adquieren una responsabilidad ante el colectivo en esta actuación y siendo el único que puede revisar decisiones anteriormente tomadas, corregirlas y cambiarlas.
          
    En la administración del control de la calidad, se necesitan pequeños equipos llamados “círculos de calidad”, que es el que desempeña voluntariamente, actividades de mejoramiento y control de calidad.

La participación en equipo mejora la calidad de vida en el trabajo

El principio fundamental de la filosofía de la calidad es que las personas se desarrollan, se humaniza a sí misma y humanizan el trabajo cuando participan activa y colectivamente en el mejoramiento de los procesos de trabajo.
              
  Las personas se realizan es su trabajo y se desarrollan como personas, cuando participan creativamente en su mejoramiento, y cuando lo hacen en equipos, reconociendo que por sí solos no pueden modificar su quehacer. La participación genera compromiso y satisfacción personal.

Algunos ejemplos de trabajo en quipo en la escuela

A continuación, se darán algunos ejemplos de objetivos que pueden conducir a la creación de círculos de calidad en la escuela:

1.       La participación de los alumnos en el proceso de aprendizaje: un alumno aprende más, mejor y de manera más duradera cuando él mismo hace descubrimientos y resuelve problemas.
2.       El fortalecimiento de la lectura y la escritura: uno de los resultados más visibles de la falta de calidad educativa es la incapacidad de las escuelas para lograr los niveles adecuados de alfabetismo.
3.       El mejoramiento del entorno físico: el ambiente de trabajo puede concluir la función  de propiciar o entorpecer el aprendizaje.
4.       El problema del rezago escolar: con la calidad total se cusca evitar que se presentes estos problemas y no tener que llegar a corregirlos, el propósito: evitar el rezago educativo.

La participación debe aplicarse a los padres de familia y otros miembros de la comunidad

La escuela debe convertirse en una comunidad educativa en la que participen activamente alumnos, padres de familia y miembros de la comunidad. La calidad educativa les concierne a todos. Esto significa un paso más en las necesidades en tomar en cuenta las necesidades de los beneficiarios.


COMENTARIO PERSONAL:



La idea del cambio en torno a lo educativo se presta a muchas cuestiones ligada a  esta. Tenemos que tener bien en claro el poder que tiene el uso correcto del término calidad y tener en cuenta que, llevándolo a una dirección correcta y sabiendo el por qué de su utilización, podremos crear algo nuevo y poderoso tanto en el sistema como en nuestros alumnos, en cada uno de ellos.

El poder acrecentar las dimensiones de calidad, nos lleva a tener que actuar todos y para todos, en pro de un avance social con significado.



Schmelkes, Sylvia. (1992), CAPITULO V. LA CALIDAD DEPENDE DE TODOS LOS QUE PARTICIPAN EN EL PROCESO
, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (1ra Ed.) México, D.F.: OEA/SEP pp. 55-64

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CAPITULO IV. LA CALIDAD ESTA EN LE PROCESO

Recordemos que la calidad se traduce como un término relativo y dinámico, en el cual siempre se va a estar insatisfecho con cada uno de los niveles de calidad alcanzados por que siempre va a ser posible mejorarlos. Y cada esfuerzo tiene que ser redoblado si lo que se pretende es superar ese nivel.
            
    No hay ningún progreso cuando se hace lo mismo todo el tiempo, por eso, la constancia es tan importante que no tiene sentido iniciar un progreso de búsqueda de calidad si una proporción importante de personas (en la escuela) no tiene intenciones de permanecer en ella mucho tiempo.

La calidad está en el proceso

La calidad se define como un proceso contante y permanente total, con el objetivo de mejorar el resultado de aprendizaje en todos los niños.
              
  Una organización (la escuela) es un proceso de actividades vinculadas entre sí, constituida fundamentalmente por relaciones, y para mejorar, se necesita mejorar las relaciones pero esto se muestra más complicado al decir que si queremos cambiar la forma de trabajar de las personas, tenemos que cambiar el sistema y esto significa cambiar a las relaciones mismas.
              
  La calidad empieza desde el mismo diseño del proceso educativo (tenemos que definir que aprendizajes nuevos queremos lograr y como los queremos lograr) y una de las más grandes ventajas de “calidad” es que está orientada a los procesos y por tanto a las relaciones y a las personas. 

COMENTARIO PERSONAL:

Me llama mucho la atención la terminología en la cual se desarrolla la calidad, porque ¿cómo es posible que tratemos tanto un tema el cual no se sabe a ciencia cierta cómo desarrollarla en su totalidad?

  Creeo que lo único que me queda como docente, tanto a mí como a mis compañeros, es tener los conceptos generales de este concepto el cual podremos desarrollar con la ayuda de todos los agentes que compartirán con nosotros una vida escolar, poniendo en juego la actitud y disposición de trabajar no por un salario más, si no por la vida entera de individuos con características humanas que dependen en gran manera de nosotros.


Schmelkes, Sylvia. (1992), CAPITULO IV. LA CALIDAD ESTA EN LE PROCESO, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (1ra Ed.) México, D.F.: OEA/SEP pp. 49-53

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CAPITULO III. LA CALIDAD EN EL PLANTEL Y EN SU CONTEXTO

El enfoque dominante de la planeación educativa consiste en aplicar las estrategias uniformes de desarrollo educativo, que ofrezca un servicio escolarizado estandarizado. Pero al hacerlo se cometen dos errores:
1
.        1.   Se “supone” que todas las escuelas del ámbito de acción del planificador son similares.
Realidad: las escuelas de nuestro país son sumamente heterogéneas. La escuela típica no existe
2      
          2.  Desde la planificación central se supone que la demanda educativa. Basta con asegurar la oferta para que los niños asistan.
Realidad: muchas de las escuelas operan en regiones en las que los padres requieren del trabajo de sus hijos durante varios días del año.

El personal de la escuela, el director y los maestros, deben estar en el centro de todo dispositivo por mejorar la calidad de la educación. 

COMENTARIO PERSONAL: 

Es muy cómodo creer que lo que vivimos es lo mejor para nosotros y que todo marcha de maravilla de una forma utópica de lo que debería ser, pero el problema emana totalmente de eso, el pensar que. Por eso, tenemos que darnos una idea de las problemáticas que se presentan y darnos cuenta que, no es un componente ajeno al problema, si no que vivimos el problema sin darnos cuenta de ellos.

  Propositos y contenidos nos lleva a visitar nuestra realidad clase con clase, con un aspecto de vivencias y cuestiones sociales y económicas que por enfocarnos en nuestro mundo, no llegamos a visualizar el alcance que tienen estos problemas a nivel entorno.

Schmelkes, Sylvia. (1992), CAPITULO III. LA CALIDAD EN EL PLANTEL Y EN SU CONTEXTO, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (1ra Ed.) México, D.F.: OEA/SEP pp. 43-47



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CAPÍTULO II. LA CALIDAD PARTE DEL RECONOCIMIENTO DE QUE HAY PROBLEMAS

No puede iniciarse un movimiento hacia la calidad si no se reconoce que existen problemas. Todo impulso por mejorar la calidad de un producto o de un servicio comienza por este paso.
Uno de los enemigos principales de los movimientos de la calidad total es precisamente la falta de constancia. Este es un valor necesario y a la vez difícil de lograr.

Los problemas se resuelven de raíz.

En un movimiento hacia la calidad, no se trata de reacomodar lo que está mal. Se trata de resolver los problemas atacando sus causas, muchas veces confundimos los síntomas de los problemas con sus causas.

Los problemas de una escuela

La escuela la define quienes en ella trabajan, los alumnos a los que sirve, la comunidad en las que está inserta, y las interacciones entre todos ellos.
  
  Hay algunos problemas que atentan contra la calidad de los aprendizajes y que están presentes en muchas de las escuelas que hemos conocido: la no inscripción, la deserción, la reprobación, el no aprendizaje, la equidad, la falta de disciplina, el tiempo real de enseñanza, recursos para la enseñanza, relaciones con la comunidad, las relaciones entre el personal de la escuela.

Para solucionar un problema se requiere información

En un movimiento hacia la calidad, no se puede trabajar a partir de intuiciones. Es necesario contar con la solidez de la información si realmente queremos resolver los problemas a fondo.
La información que genera la escuela es para el uso de las autoridades del sistema educativo, puede servir para conocer mejor los problemas de la escuela, pero no es suficiente.
  
  Es importante conocer las causas de la no inscripción y del ausentismo escolar , pero interesa conocer la magnitud de la deserción, pero también conversar con las familias de quienes desertan y conocer las causas. .
  Cuando se identifica la presencia de un problema, hay que conseguir información sobre el mismo para cuantificarlo y dimensionarlo.

COMENTARIO PERSONAL: Todo primer paso en el camino de la superación se tiene que dar con el pleno convencimiento de que existe un problema latente que no permite dicho avance. Esto nos quiere decir que para poder avanza, además de saber que existe un problema, es tener convencimiento en general de se puede mejorar en algún proceso siempre y cuando todos estén de acuerdo.

La problemática aquí es que son muchos y variados los problemas que existen en torno a las escuelas, su avance y la calidad que emana de ellas, pero no creo que esto sea impedimento para intentar siempre un cambio. Se tiene que analizar el problema y usar la misma para atacar al mismo desde raíz. 



Schmelkes, Sylvia. (1992), CAPÍTULO II. LA CALIDAD PARTE DEL RECONOCIMIENTO DE QUE HAY PROBLEMAS, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (1ra Ed.) México, D.F.: OEA/SEP pp. 31-42

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CAPÍTULO I. LA CALIDAD EDUCATIVA MIRA HACIA AFUERA

Los objetivos de la educación

La actividad educativa no tendría sentido si no fuera por sus objetivos respecto de la sociedad en la que se encuentra. En ocasiones le damos más importancia a los objetivos hacia adentro de la educación que a los objetivos hacia afuera, se traduce en que educamos más para la escuela que para la vida; que servimos mejor al aparato educativo que a la sociedad.

  Es difícil precisar qué se espera de la educación, es complejo identificar qué tipo de aporte es posible pedir a la escuela. A lo largo de la historia de la educación, a los sistemas educativos se les ha pedido muchas cosas. Muchas de ellas resultan muy alejadas del quehacer específico, otras no dependen de los sistemas educativos, sino de otros factores, aunque la escuela tiene en ellas una clara contribución. Otras, sí son propias de la escuela:

· Crear identidad nacional.
· Mejorar el bienestar de la población y su calidad de vida.
· Formar ciudadanos democráticos.
· Extender la cultura universal.
· Formar personas críticas y creativas.
· Formar seres humanos capaces de enfrentar y resolver problemas.

  Desde una perspectiva crítica de la función reproductora y legitimadora de la escuela, se le ha atribuido la capacidad de:

· Inculcar la ideología dominante.
· Seleccionar a quienes podrán proseguir su curso por el sistema educativo.
· Lograr la legitimación de las diferencias sociales en una sociedad determinada (logro educativo)

  Los recursos educativos se distribuyen en función de la riqueza o pobreza preexistentes, haciendo de la educación  un hecho  social porque el sistema educativo se encuentra ubicado en una realidad histórico-temporal determinada en la que el empleo no crece al mismo ritmo que crece el número de los egresados de sus diferentes niveles,  por lo tanto no podrá exigírsele a la escuela que mejore las oportunidades de empleo.

  Es injusto pedirle solamente al sistema educativo que cumpla con  todo lo que la sociedad exige de él. Pero sería  también absurdo limitar la función de la escuela a lo que puede llegar a tener lugar dentro de las cuatro paredes del aula.
No puede atribuírsele a la educación la capacidad de transformar la sociedad en la que actúa. Sin embargo, no es posible concebir el desarrollo de las condiciones de vida de amplios sectores de la población si estos sectores no superan su condición de exclusión.

Los beneficiarios de la educación

La premisa fundamental de la filosofía de la calidad total sea centrar los procesos en la satisfacción de los beneficiarios.
En el caso de la educación el principal beneficiario en la educación, es sin duda, el alumno. Él es el receptor – y un receptor activo y participante- de todo esfuerzo educativo y de todo impulso por mejorar la calidad de la educación, será quien mejorará como resultado de procesos educativos  mejorados.

  Requiere de los servicios que le permitan irse desarrollando como persona, ir aprendiendo en función de sus capacidades, ir desenvolviendo su potencial, ir fortaleciendo su autoestima e ir manifestando los valores adquiridos en su vida cotidiana.
También los padres de familia son beneficiarios del quehacer de la escuela, contribuyen de diferentes formas y con diferentes intensidades para que el proceso educativo rinda frutos que ellos esperan de la escuela. 

  Los alumnos son el producto del proceso educativo, se va formando para convertirse en un egresado que participará de manera activa en otro plantel escolar de nivel educativo subsecuente o en el mercado de trabajo.

La centralidad de los beneficiarios

El beneficiario de una empresa o de una organización, como la escuela es todo aquel que juzga la calidad de nuestros servicios resumido en tres motivos siguientes:

· Porque si el que juzga tiene opciones, y su juicio es negativo abandonará nuestro servicio.
· Porque si el que juzga no tiene opciones, pero tiene derechos y expectativas sobre la calidad de nuestro servicio, tendrá también derecho a exigirnos, por diferentes vías.
· Porque si el que juzga no tiene opciones ni tiene clara sus expectativas, aunque tenga derechos, se conformará con un servicio mediocre o simplemente lo rechazará.

Los beneficiarios y el plantel escolar

Todo plantel  escolar tiene que lograr los objetivos que se encuentran plasmados en los planes y programas de estudio, así tendremos la posibilidad de asegurar que lo que ofrecemos en las escuelas de todo el país es equivalente.

COMENTARIO PERSONAL: 

Yo creo que la tanto el gobierno como los actores en la obra educativa ha desmeritado el papel de la escuela, lo que ha llegado a mermar  el concepto “calidad”. Esto no conlleva a decir que, para tomar  un papel en el cual la escuela recobre la esencia de contribución a la sociedad, se tiene que retomar  aspectos sociales, culturales y económicos que por derecho y obligación se tienen que tratar en las escuelas.
  Todos, como ciudadanos, tenemos que crear un concepto el cual, por integración de todos en nuestro entorno, estén dispuestos a un cambio para una mejora en todos los aspectos, tomando a el papel de la escuela. Como algo sumamente importante. con todos, quiero englobar a el gobierno, nuestros dirigentes, maestros, alumnos y padres de familia, que sea, directa o indirectamente, contribuyen o desmeritan el concepto calidad.


Schmelkes, Sylvia. (1992), CAPÍTULO I. LA CALIDAD EDUCATIVA MIRA HACIA AFUERA, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (1ra Ed.) México, D.F.: OEA/SEP pp. 17-29